En Caracas, la directora de la Unidad Educativa Francisco Pimentel, Marlin Yánez, ante la emergencia, abrió las puertas de la institución para convertirla en un campamento transitorio que hoy alberga a más de 600 personas damnificadas por los sismos del 24 de junio. Este centro no solo ofrece techo, sino también actividades recreativas y acompañamiento psicosocial.